Hay propiedades que destacan por la vivienda.
Otras, por lo que permiten vivir.
Esta planta baja en Torre Valentina, situada en primera línea de mar, reúne tres elementos muy difíciles de encontrar juntos: una terraza de 72 m² con vistas al Mediterráneo, una ubicación privilegiada junto al mar y un garaje privado de 48 m².
Y ese garaje importa.
No hablamos de una simple plaza de aparcamiento. Hablamos de un espacio amplio, cómodo y muy útil para guardar dos coches, bicicletas, tablas de paddle surf, equipo de buceo, material náutico, herramientas, motos o todo aquello que suele acabar ocupando media casa.
La vivienda cuenta con 78 m² construidos y una gran terraza exterior de 72 m².
Desde ella se disfruta de una vista abierta al mar, con las palmeras y el paseo justo delante. Es un espacio pensado para desayunar al sol, comer con amigos, descansar después de la playa o alargar las noches de verano sin salir de casa.
Además, al estar en planta baja, la conexión entre interior y exterior es muy cómoda. Sales del salón y la terraza se convierte en una prolongación natural de la vivienda.
El interior ofrece 3 dormitorios, 2 baños, uno de ellos en suite, y una zona de salón-comedor-cocina con salida directa a la terraza.
La distribución es práctica y permite plantear una reforma interesante. Por eso, quien busque diseñar una vivienda a su medida encontrará aquí una base muy atractiva.
Lo importante ya está.
La ubicación.
La terraza.
Las vistas.
El garaje.
La primera línea de mar.
Esta propiedad no va de enseñar una casa perfecta.
Va de algo más interesante: una planta baja con una posición extraordinaria, mucho espacio exterior y un garaje difícil de igualar en una zona donde cada metro cuenta.
El interior lo decides tú.
El mar, la terraza y el garaje ya vienen incluidos.
Ref. V.436






























