Si estás buscando una casa perfecta, blanca, minimalista y sin alma… Esta no es para ti.
Esta es para quien quiere espacio de verdad.
Sol de verdad.
Independencia de verdad.
En Mas Pla, Santa Cristina d’Aro, sobre una parcela de más de 800 m² orientada al sur y abierta a los cuatro vientos, hay una casa que no presume… pero cumple. Y cuando cumple, lo hace bien.
Aquí no compartes pared.
No escuchas vecinos.
No dependes de ascensores.
Aquí decides tú.
En la planta principal, el salón con chimenea no está para decorar. Está para usarse. Para encender fuego en invierno mientras fuera hace frío y dentro se está exactamente donde quieres estar. La cocina conecta directamente con el jardín porque las casas que se viven bien necesitan salida al exterior, luz y aire.
Tres dormitorios. Dos baños. Todo cómodo. Todo funcional.
Pero arriba…
Arriba la casa cambia.
Lo que fue un espacio diáfano hoy son dos dormitorios adicionales, un baño con ducha y una zona de estudio aprovechando el pasillo. Techos abuhardillados que no son un capricho estético: son carácter. Son sensación de refugio. Son ese espacio donde los hijos quieren su independencia o donde tú puedes trabajar sin que nadie moleste.
Y la terraza superior.
Privada. Abierta. Soleada.
No es postureo. Es calidad de vida.
La parcela permite piscina si quieres dar el siguiente paso. Porque esta casa tiene algo muy interesante: está lista para entrar a vivir, pero también tiene margen para mejorar y revalorizar. No estás pagando lujo inflado. Estás comprando base sólida.
Construida en 2002. Calefacción a gasoil. Orientación sur. Garaje cerrado.
A 10 minutos del centro y 20 de las playas de la Costa Brava.
Hoy vive aquí una señora mayor con su perro. La casa está tranquila.
Esperando a alguien que no quiera un piso.
Esperando a alguien que quiera terreno, silencio y libertad.
Porque llega un momento en la vida en el que no buscas más metros.
Buscas menos ruido.
Y eso no se encuentra en un bloque de apartamentos.
Ref. V.417


















































