En plena naturaleza, rodeado de pinos y con vistas abiertas hacia el mar, este chalet independiente ofrece algo que cada vez cuesta más encontrar: espacio, privacidad y silencio.
La vivienda se levanta sobre una parcela de 924 m² y cuenta con 271 m² construidos, distribuidos en dos plantas, además de la zona destinada a piscina. Fue construida en 2003 y dispone de una estructura amplia, luminosa y con muchas posibilidades.
En el interior encontramos cinco habitaciones y tres baños completos, estancias generosas, una cocina independiente equipada, un gran salón y amplios ventanales que conectan la vivienda con las terrazas exteriores.
Y aquí está una de las claves de esta casa.
Las terrazas porticadas no son un simple añadido. Son el lugar donde desayunar mirando el bosque, leer sin escuchar tráfico o terminar el día contemplando el horizonte y el mar entre los árboles.
En el exterior, la propiedad dispone de jardín, piscina privada y diferentes espacios desde los que disfrutar de la tranquilidad del entorno. La arquitectura, con sus arcos, columnas y balaustradas, le aporta una presencia reconocible y un carácter mediterráneo difícil de confundir con cualquier otra vivienda.
La casa no necesita una reforma integral. Necesita atención.
Una mano de pintura, algunos trabajos de mantenimiento y, según el gusto del nuevo propietario, una actualización de los suelos y de ciertos acabados. Nada que obligue a desmontar la vivienda por completo. La base está hecha. El espacio está. La luz también.
Y hay otro detalle especialmente importante: dispone de licencia turística.
Esto convierte la propiedad no solo en una buena opción como residencia habitual o segunda vivienda, sino también en una oportunidad interesante para quien busque rentabilidad en una zona con demanda vacacional. Por tamaño, número de habitaciones, piscina, entorno y capacidad de alojamiento, reúne características difíciles de encontrar juntas.
No es una vivienda para quien busca un piso nuevo, pequeño y sin trabajo.
Es para quien entiende el valor de tener una casa grande, independiente, rodeada de naturaleza, con vistas al mar y con margen para actualizarla a su gusto sin pagar el precio de una reforma total.
Una propiedad con espacio para vivirla, disfrutarla o rentabilizarla.
Y con algo que no se puede fabricar después: ubicación, privacidad y entorno.
Ref. V.449





































