Si te gusta lo anodino, lo gris, lo que no molesta ni emociona… este no es tu sitio.
Aquí vienes a vivir con estilo. A mirar al techo y decir “esto es otra liga”.
Ubicada en plena Rambla principal de Sant Feliu de Guíxols, esta propiedad señorial de esquina (sí, la que da a dos calles y presume de ello) fue construida en 1900, pero en 2006 se hizo una reforma integral que respetó lo que tenía que respetar —esos techos pintados a mano no se tocan— y mejoró todo lo demás.
Tiene tres habitaciones, incluyendo una suite con vestidor y patio que no es un dormitorio: es un manifiesto.
Dos baños: uno general y el de la suite.
Una cocina abierta que no invita a cocinar… invita a quedarse a vivir ahí.
Y un salón con balcón a la rambla donde uno se siente embajador de su propio reino.
El suelo hidráulico original, las molduras nobles, los techos de escándalo, la luz natural de las ventanas altas… Todo eso viene de serie. Pero además, hay aire acondicionado por splits con bomba de calor, y 133 m² construidos de propiedad real —aunque por catastro venga dividido en dos, aquí no hay trampa: es una única joya.
Ideal para quien no busca una casa… sino una declaración de intenciones.
Y si no te la quedas tú, no pasa nada. Alguien con buen gusto la va a atrapar pronto. Así que decide si la visitas… o te quedas mirando desde el balcón de enfrente.
Ref. V.407



















