Puede que hayas visto muchos pisos.
De esos que tienen “luminosidad” y “todas las comodidades”.
De esos que parecen escritos por alguien que nunca ha vivido en ellos.
Este no es uno de esos pisos.
Este es el sitio donde empiezas algo.
No solo una mudanza. Una vida nueva.
Donde aprendéis juntos a llenar una casa. De cosas, sí. Pero sobre todo, de recuerdos.
De silencios compartidos.
De planes improvisados.
De días que se hacen cortos porque todo encaja.
Es un primer piso en Sant Feliu de Guíxols.
Sin escaleras eternas ni vecinos arriba que muevan muebles de madrugada.
Con tres habitaciones para que soñéis en grande.
Un salón amplio para ver series, discutir por la pizza o invitar a quienes os quieren bien junto al fuego de la chimenea.
Cocina independiente, como las de antes. Con galería para lavar, ventilar y respirar.
Un baño con madera y dignidad.
Y esa terraza privada arriba, donde podréis decir: “Esto es solo nuestro”.
Y es verdad.
Porque además del patio interior, tiene un solárium que solo usaréis vosotros.
Para comer al sol. Para tomar algo al final del día. Para mirar las estrellas y callar sin que haga falta decir nada.
Y no uno, sino dos trasteros. Porque aunque la vida va ligera, siempre hay cosas que guardar.
No es un piso de catálogo.
Es un piso de carne y hueso.
Listo para ser casa.
Vuestra casa.
Ref. V.415





































