Hay apartamentos que intentan convencerte con metros.
Este no.
Este empieza por la terraza.
Una terraza de unos 10 m² desde la que ves el mar, la montaña y ese verde tan de Costa Brava que no necesita demasiada explicación. Te sientas, miras al frente y entiendes bastante rápido por qué alguien querría tener aquí su refugio de vacaciones.
El apartamento está en Urbanización Rosamar, Cala Canyet, en Santa Cristina d’Aro. Una zona tranquila, muy de desconectar, con la playa a unos 20 minutos andando y bastante menos si vas en coche o en bici.
La vivienda cuenta con unos 52 m² aproximadamente, distribuidos en salón-comedor, cocina independiente, dos dormitorios con armarios empotrados y un baño completo con ducha, ventana y zona de lavadora. El plano indica salón de 13 m², cocina de 4 m², dos dormitorios de 8,4 m² y 8,2 m², y una superficie total aproximada de 52 m².
El salón conecta con la terraza y también disfruta de vistas al mar. Y eso cambia bastante la película. Porque no es lo mismo tener un apartamento en la costa que tener un apartamento donde el mar forma parte del día a día.
Es un primer piso con ascensor, con acceso cómodo desde el garaje, y además incluye plaza de garaje en el precio. Algo que en una zona vacacional no es un detalle menor. Es de esas cosas que se agradecen mucho cuando llegas cargado, en agosto, con bolsas, toallas, compra y cero ganas de buscar aparcamiento.
No tiene zonas comunes, ni piscina, ni artificios innecesarios. Tiene algo más sencillo y bastante más difícil de encontrar: ubicación, vistas, terraza y potencial.
El interior conserva un estilo clásico y funcional. Está pensado como apartamento vacacional, pero también ofrece margen para actualizarlo y dejarlo a tu gusto. Y aquí está la gracia: no compras una reforma perfecta que ha decidido otro. Compras una base muy interesante en Cala Canyet para convertirla en tu rincón de Costa Brava.
Ideal como segunda residencia, apartamento de verano o refugio de fines de semana para quien quiere mar, calma y una propiedad fácil de mantener.
No es para quien busca una casa enorme.
Es para quien entiende que, a veces, lo importante no son los metros.
Es abrir la puerta de la terraza y ver el Mediterráneo.
Ref. V.440




































